clínica médica aspontes

la gripe

viernes 28 de febrero de 2014

Dra. Beatriz Córdoba.

¿QUÉ ES LA GRIPE?

La gripe es una enfermedad respiratoria contagiosa, causada por un virus. Puede variar de leve a grave, e incluso provocar la muerte en ciertos casos, especialmente en ancianos y personas con enfermedades crónicas.

Se caracteriza por su gran contagiosidad y por presentarse en forma de epidemias anuales durante el periodo de otoño-invierno, y ocasionalmente en forma de pandemias (epidemias que afectan a varios países y continentes). La medida más eficaz para prevenir esta enfermedad es hacerse administrar la vacuna todos los años en otoño.

Los virus de la gripe se caracterizan por su gran capacidad de variación, cambiando de año en año los tipos de virus circulantes, además de coexistir circulando varias cepas distintas cada temporada. Ello explica el que la vacuna o el padecimiento de la enfermedad sólo protege frente al virus que causó la gripe o frente a las cepas (tres) que contiene la vacuna, por lo que algunas personas padecen más de una gripe en la misma temporada, a pesar de haberse vacunado.

¿CÓMO SE MANIFIESTA?

La forma de presentación de la gripe varía desde síntomas leves a otros graves con gran afectación del estado general, y posibles complicaciones, entre las que la neumonía es la más frecuente.

Los cuatro síntomas básicos son: la fiebre, la cefalea, el malestar general y los síntomas respiratorios, siendo muy característico su comienzo brusco. Aunque pueden aparecer otros síntomas como tos seca, dolor de garganta, dolores musculares, congestión nasal, náuseas, vómitos y diarrea, siendo estos últimos más frecuentes en niños.

Puede presentarse como casos aislados, en forma de brotes en colegios y residencias, y en forma de epidemias que llegan a afectar al 10-20% de la población y que duran de 4-6 semanas durante la estación fría en las regiones de clima templado. En España la epidemia gripal se presenta en los últimos años en el periodo enero-marzo, y afecta entre 1 y 4 millones de personas cada año.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?

Normalmente el diagnóstico de la gripe se basa en el cuadro clínico. La necesidad de realizar estudios analíticos, radiografías o cultivos, la determina la existencia de las posibles complicaciones de la gripe.

Deben de consultar al médico los pacientes con alto riesgo de sufrir complicaciones debido a la gripe, como son las personas más de 65 años, aquellas que tienen enfermedades crónicas, las mujeres embarazadas y los niños pequeños, y siempre que el estado del paciente lo requiera.

¿CÓMO SE PREVIENE?

Vacunación

La mejor manera de prevenir la gripe es la vacunación en otoño. En España las vacunas contra la gripe utilizadas son inactivadas (elaborada con virus muertos) que se administran mediante inyección habitualmente en el brazo (o en el muslo en los bebés).

Aproximadamente dos semanas después de recibir la vacuna, el cuerpo genera los anticuerpos que protegen contra la infección por el virus de la gripe. Las vacunas contra la gripe no protegen contra otras infecciones parecidas a la gripe causadas por otros virus.

Debes de vacunarte contra la gripe si:

•Tienes más de 65 años.

•Tienes una situación de salud especial, es decir presentas alguna enfermedad crónica.

•Estás embarazada (a partir del primer trimestre de gestación).

•Eres cuidador de ancianos o enfermos crónicos.

•Eres personal sanitario.

Medidas higiénicas

•Cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo desechable cuando se tose o se estornuda, tirando el pañuelo después de usarlo.

•Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, especialmente después de toser o estornudar.

•Evitar acercarse a personas que estén enfermas.

•No tocarse los ojos, la nariz ni la boca para evitar transmitirse los virus con las manos. Ésta es la manera como a menudo se propagan los gérmenes.

•El paciente con gripe debe quedarse en casa y no ir al trabajo, la escuela o centros públicos para evitar transmitir la gripe y que otros enfermen.

¿CÓMO SE TRATA?

Las medidas básicas en el tratamiento de la gripe son el reposo en cama y la toma de abundantes líquidos.

Además, suelen ser de ayuda los tratamientos sintomáticos:

•Analgésicos: alivian el malestar y el dolor muscular y de cabeza, y disminuyen la fiebre (paracetamol, ibuprofeno,..)

•Descongestionantes nasales: disminuyen el grosor de la mucosa de las vías nasales y reducen la congestión.

Los medicamentos antivirales pueden ser utilizados en la prevención de la gripe, y para el tratamiento en personas ancianas o con riesgo de

complicaciones, siempre bajo indicación médica.